2017, 2016, 2015, 2014, 2013 Neurociencia y Psicoterapia

En la interfase entre cerebro y mente, arte y ciencia, la psicoterapia ha encontrado en los últimos años un fuerte respaldo en la Neurociencia, que no sólo ha explicado sus mecanismos de acción, sino validado sus resultados que se reflejan no sólo en modificaciones subjetivas sino en cambios en el sustrato cerebral de dichas modificaciones.

Durante largos años se consideró al sistema nervioso central, tanto desde lo funcional como desde lo anatómico, como un sistema cerrado.

Hoy sabemos que el cerebro  posee la capacidad de generar nuevas neuronas fundamentalmente en dos áreas: el bulbo olfatorio y  el hipocampo, además  de producir cambios fisiológicos, arquitectónicos y sinaptogénicos.

Dichos procesos se producen a lo largo de toda la vida siendo modulados por las experiencias y el aprendizaje desde el nacimiento hasta la muerte.

Estas modificaciones no tienen un patrón de cambio fijo, son más importantes desde la niñez hasta la pubertad y menos predominantes en la tercera edad. En este período de la vida, dependiendo de la estimulación tanto psíquica como física, también se podrán producir cambios neuroplásticos.

Todos los procesos mentales, incluso los procesos psicológicos más complejos, son consecuencia de operaciones del cerebro.

El uso de la medicación, como de la psicoterapia, cumplen el rol de revertir o atenuar las fallas funcionales y neurobiológicas involucradas en la producción de la sintomatología de los trastornos del psiquismo.

Los cambios que se consiguen con la intervención del terapeuta se producen mediante cambios en la expresión de los genes que generan modificaciones estructurales y funcionales en el cerebro.

Durante  un encuentro psicoterapéutico el funcionamiento neuronal del cerebro de quien habla tiene efecto sobre los mecanismos neuronales de quien escucha, y viceversa.

Tanto la medicación como la psicoterapia a su manera, generan cambios; los psicofármacos desde lo molecular hasta, finalmente, la emergencia de los afectos,  pensamientos, conductas, etc., y la psicoterapia, los producirá en un camino inverso.

La falta de un lenguaje común y el mutuo desconocimiento de  la una y de la otra las ha llevado a distanciarse, hagamos hoy el esfuerzo de volver a unirlas.

 

Mag. Laura Sarubbo

  • Médico Psiquiatra (UdelaR),
  • Magister en Psiconeurofarmacología (Universidad Favaloro-vhArgentina)
  • Profesora Agregada de Clínica Psiquiátrica, Facultad de Medicina (UdelaR)
  • Psicoterapeuta individual (FUPSI y Federación Latinoamericana de Psicoterapia)
  • Psicoterapeuta vincular (AUPCV, FUPSI, y Federación Latinoamericana de Psicoterapia)
  • Diplomatura en Psicoterapia en Servicios de Salud opción Psicoterapia Psicoanalítica por Actuación documentada (UdelaR)
  • Docente Educación Médica Continua de Escuela de Graduados de Facultad de Medicina de UdelaR.
  • Ex docente G2 de la  Clínica de Psiquiatría especialista en Psicoterapia (UdelaR)
  • Ex docente G2 de Facultad de Psicología (UdelaR)